Nuestra única especialidad

Un solo par para ver de lejos, a media distancia y de cerca. Somos una óptica dedicada exclusivamente a lentes multifocales. No vendemos de todo un poco, y por eso podemos acompañarte en la parte que de verdad cuesta, que es la adaptación.

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Envíos a todo el país  ·  Cuotas sin interés  ·  Garantía de adaptación de 30 días

¿Qué son los lentes multifocales?

Un lente multifocal es un cristal que tiene varias graduaciones en una sola pieza. Un lente común (monofocal) corrige una sola distancia. O ves bien de lejos, o ves bien de cerca. El multifocal resuelve las dos, y todo lo que hay en el medio, en el mismo anteojo.

La graduación cambia de forma gradual desde la parte de arriba del cristal hasta la de abajo, sin ninguna línea que separe las zonas. Por eso también se los llama lentes progresivos. La transición es progresiva, no un salto. Los bifocales de antes (esos con la media luna visible en la parte inferior) tenían dos graduaciones separadas por un escalón óptico que se veía desde afuera y se notaba al mirar. El diseño progresivo eliminó ese salto.

En la práctica, mirás al frente y ves de lejos, bajás un poco la mirada y tenés la distancia intermedia, bajás del todo y leés de cerca. Un par en lugar de tres.

Zona superior

Visión de lejos. Manejar, ver el número del colectivo antes de que pase, la tele, reconocer a alguien en la vereda.

Zona intermedia

Entre 1 y 4 metros. La computadora, cocinar, el precio en la góndola, la partitura, el tablero del auto.

Zona inferior

Visión de cerca. El celular, un libro, el menú del restaurante, la etiqueta de un remedio.

Ese orden no es casual. Replica cómo usás la vista naturalmente. Mirás hacia adelante para caminar y hacia abajo para leer.

Lentes multifocales y lentes progresivos: ¿son lo mismo?

En Argentina, en el uso cotidiano, sí: multifocal y progresivo se usan como sinónimos, igual que "anteojos multifocales" y "anteojos progresivos". Si entrás a una óptica y pedís cualquiera de los cuatro nombres, te van a mostrar el mismo producto.

La diferencia técnica existe, pero es histórica. "Multifocal" es la familia: cualquier cristal con más de una graduación, lo que incluye a los bifocales y trifocales, que tienen zonas separadas por líneas visibles. "Progresivo" es el diseño moderno dentro de esa familia, el que hace la transición sin cortes. Como hoy prácticamente nadie fabrica bifocales nuevos salvo por pedido puntual, cuando una óptica dice "multifocal" habla de un progresivo.

Lo que sí es otra cosa: los lentes de contacto multifocales, que son un producto distinto y se apoyan directamente sobre el ojo, y los lentes intraoculares multifocales, que son un implante que coloca un cirujano en una operación de cataratas. Si estás leyendo esto pensando en anteojos, es el primer caso el que te interesa.

¿Cuándo necesitás anteojos progresivos?

Casi siempre la respuesta empieza con la misma escena: alejás el celular para poder leerlo. Estas son las señales típicas:

  • Estirás el brazo para leer el celular, la etiqueta de un producto o un menú.
  • Agrandaste el tamaño de letra del teléfono y ya no alcanza.
  • Leés bien de día pero con poca luz (un restaurante, un bar) no podés.
  • Después de un rato leyendo te duele la cabeza o sentís los ojos cansados.
  • Ves perfecto de lejos, pero de cerca no.
  • Ya usás anteojos para ver de lejos y ahora te los tenés que sacar para leer. Esta es la señal más clara de todas.

Eso se llama presbicia, o vista cansada. No es una enfermedad ni algo que hiciste mal: el cristalino, que es el lente natural del ojo, va perdiendo elasticidad con los años y deja de enfocar de cerca con la misma facilidad. Suele aparecer entre los 40 y los 45, avanza durante unos años y después se estabiliza. Le pasa absolutamente a todo el mundo.

Los anteojos multifocales son la respuesta más cómoda a ese problema, porque resuelven la presbicia sin obligarte a andar con dos pares encima ni a sacarte los anteojos cada vez que suena el teléfono.

Bifocales, ocupacionales o multifocales: cuál te conviene

No todas las lentes que corrigen más de una distancia son iguales. Estas son las tres opciones que te puede ofrecer una óptica y para qué sirve cada una.

Bifocales

A favor. Dos distancias (lejos y cerca) en un solo anteojo. Son los más económicos.

En contra. No tienen distancia intermedia, así que el salto entre lejos y cerca es abrupto. La línea divisoria se ve desde afuera. Prácticamente en desuso.

Ocupacionales

A favor. Priorizan la distancia intermedia y la de cerca, con zonas mucho más anchas. Ideales para quien pasa el día en un escritorio.

En contra. No corrigen la visión de lejos. Son un anteojo de trabajo, no para andar por la calle.

Multifocales

A favor. Las tres distancias en un solo cristal, sin líneas visibles y con transición suave. Sirven para todo el día y para todas las actividades.

En contra. Requieren un período de adaptación real, de entre 5 y 15 días.

Si trabajás ocho horas frente a una pantalla y además querés ver de lejos, la combinación más cómoda suele ser un multifocal para la vida diaria y, si el uso de pantalla es muy intensivo, un ocupacional como segundo par para la oficina.

Tipos de lentes progresivos según su diseño

Dos multifocales con la misma graduación pueden darte experiencias completamente distintas. La diferencia está en cómo se calcula y se talla el cristal, y es lo que más explica la variación de precio dentro del mismo producto.

Convencionales

Diseño estándar, tallado por moldes. Cumplen, pero las zonas útiles son más angostas y las distorsiones laterales se notan más, así que la adaptación cuesta un poco más. Son la puerta de entrada.

Digitales o de tallado libre (free-form)

El cristal se calcula por computadora y se talla punto por punto. Eso amplía las zonas de visión y suaviza la transición entre distancias. Es el salto de calidad más notorio respecto de los convencionales.

Personalizados

Además de tu graduación, se toman en cuenta tus medidas reales: la distancia del cristal al ojo, el ángulo con el que se apoya el armazón en tu cara, la curvatura del frente y hasta cuál es tu ojo dominante. El cristal se calcula para ese armazón y para esa cara, no para un promedio.

Ocupacionales

Diseñados para distancias cortas y medias, con la zona intermedia mucho más amplia. Pensados para trabajo de escritorio o tareas de precisión, no para la calle.

No hay un diseño que sea "el mejor" en abstracto: hay uno que es mejor para vos, y depende de tu graduación, de cuánto uses la visión intermedia y del armazón que elijas. Contanos cómo usás la vista en el día a día y te decimos qué diseño tiene sentido en tu caso.

Cómo elegir el armazón para tus lentes multifocales

Esta es la parte que casi nadie te explica, y es la que más veces arruina un multifocal caro. El armazón no es solo estética cuando hablamos de progresivos: es parte del funcionamiento del lente.

El cristal necesita altura para que entren las tres zonas, y necesita quedar siempre en la misma posición frente a tu ojo. Si cualquiera de esas dos cosas falla, el lente no rinde por más buena que sea la marca. A qué prestar atención:

  • Altura del calibre. Es la medida vertical del hueco del armazón. Un multifocal necesita espacio suficiente para acomodar lejos, intermedia y cerca; en un armazón muy bajo, la zona de lectura queda recortada o directamente no entra. Existen diseños de corredor corto para monturas más chicas, pero achican la zona de cerca.
  • Que no se mueva. Si el armazón se te desliza por la nariz, el cristal deja de estar donde tiene que estar y perdés la zona que estabas usando. Un buen calce importa más acá que en cualquier otro tipo de lente. Las plaquetas regulables ayudan bastante.
  • Curvatura moderada. Los armazones muy envolventes, tipo deportivo, complican el cálculo del progresivo y suelen dar peores resultados.
  • Los modelos al aire, sin marco, son posibles pero más delicados: al no tener aro que sostenga, el cristal queda más expuesto y hay que cuidar la forma para no perder zona útil.

En FocoLens ese filtro ya está hecho: como es lo único que vendemos, todos los armazones del catálogo están habilitados para montar un multifocal. No vas a elegir un modelo y enterarte después de que no servía.

O buscá por forma

Aviadores  Cat eyes  Cuadrados  Rectangulares  Ovalados  Redondos

La adaptación a los multifocales: qué esperar

Te lo decimos de entrada porque preferimos que lo sepas antes y no después: un multifocal no se siente perfecto el primer día. Tu cerebro tiene que aprender a usar cada zona del cristal, y eso lleva unos días. Es un proceso conocido, previsible y con final feliz en la enorme mayoría de los casos.

Días 1 a 3

Los primeros días

Vas a notar los costados del cristal algo "blandos" o movedizos, y puede molestarte bajar escaleras. Es lo esperable.

Primera semana

Empieza a fluir

Encontrás las zonas sin pensarlo. Leer y usar la computadora ya se vuelve natural.

A los 15 días

Ya te olvidaste

La mayoría ni se acuerda de que los tiene puestos. Si a esta altura seguís incómodo, algo hay que revisar.

Tres cosas aceleran muchísimo el proceso: usarlos todo el día y no de a ratos —alternar con los anteojos viejos es el error más común y el que más alarga la adaptación—; mover la cabeza en lugar de los ojos para buscar lo que querés mirar; y bajar la mirada, no la cabeza, cuando leas.

Escribimos una guía completa con el paso a paso para adaptarte a los lentes multifocales, con lo que conviene hacer cada día de esa primera quincena.

Las contras: lo que casi nadie te cuenta

Un multifocal es una gran solución, pero no es magia y tiene limitaciones reales. Preferimos que las tengas claras antes de comprar:

  • Los laterales distorsionan. Para que las tres graduaciones convivan en un cristal, los costados quedan con cierta deformación. Se compensa moviendo la cabeza, y es menos notorio en los diseños digitales y personalizados, pero existe siempre.
  • La zona de cerca es acotada. Es una ventana, no todo el cristal. Vas a leer perfecto, pero mirando por el lugar correcto.
  • Escaleras y desniveles al principio. Al mirar hacia abajo estás usando la zona de cerca, y el escalón se ve raro. Se pasa en pocos días; los primeros, ojo.
  • No son lo ideal para ocho horas de pantalla. Funcionan bien, pero si vivís frente al monitor un ocupacional como segundo par es más cómodo.
  • Un porcentaje chico de personas no se adapta. Es poco frecuente, pero pasa. Por eso existe nuestra garantía de adaptación.

Cuanto antes empieces con multifocales, más fácil es. Adaptarse con una adición baja, apenas empieza la presbicia, cuesta bastante menos que hacerlo diez años después con una adición alta.

Cómo comprar tus anteojos progresivos online

Paso 1

Elegís el armazón

Mirás el catálogo y guardás el modelo que te gusta. Todos sirven para multifocal.

Paso 2

Nos pasás la receta

Con una foto de la receta de tu oftalmólogo alcanza. Si no sabés leerla, la interpretamos nosotros y te decimos qué diseño te conviene.

Paso 3

Te llegan armados

Montamos el cristal en tu armazón y te lo enviamos listo para usar, a cualquier punto del país.

Necesitás una receta oftalmológica con la graduación de lejos y la adición. Si tenés dudas con algún dato, mandanos la foto antes de comprar y la revisamos con vos.

Garantía de adaptación

Si no te adaptás en 30 días, te los rehacemos

El miedo número uno de quien estrena multifocales es "¿y si no me acostumbro?". Por eso lo sacamos de la ecuación: tenés 30 días para usarlos en serio, con nuestro seguimiento. Si al final de ese plazo seguís incómodo, revisamos la graduación, el montaje y el diseño del cristal, y los rehacemos sin costo.

Preguntas frecuentes sobre lentes multifocales

¿Cuánto tardo en acostumbrarme a los multifocales?

Entre 5 y 15 días en la mayoría de los casos. Depende de tu graduación, del diseño del cristal y sobre todo de la constancia: quien los usa todo el día se adapta bastante más rápido que quien alterna con los anteojos viejos.

¿Puedo montar un multifocal en cualquier armazón?

No. El cristal necesita altura suficiente para las tres zonas y un calce que no se mueva. Un armazón demasiado bajo o muy envolvente compromete el resultado. Todo el catálogo de FocoLens ya está filtrado con ese criterio.

¿Sirven para trabajar frente a la computadora?

Sí, para eso está la zona intermedia, que es justamente la que no tienen los bifocales. Si pasás muchas horas frente a la pantalla, avisanos: se puede elegir un diseño que le dé más lugar a esa distancia, o sumar un ocupacional como segundo par.

¿Se puede manejar con lentes progresivos?

Sí, y de hecho es una de sus ventajas: ves la ruta por la zona de lejos y el tablero por la intermedia, sin cambiar de anteojo. Lo que sí conviene es esperar a estar adaptado antes de manejar de noche o hacer viajes largos con ellos.

¿Sirven si tengo astigmatismo o miopía?

Sí. El multifocal corrige tu graduación de lejos —sea miopía, hipermetropía o astigmatismo— y le suma la adición para ver de cerca. Es compatible con prácticamente cualquier receta.

¿Qué necesito para comprar anteojos multifocales online?

La receta de tu oftalmólogo con la graduación de lejos y la adición. Con eso y el armazón que elijas ya podemos armarlos. Si te falta algún dato, escribinos antes de comprar.

¿Cada cuánto hay que cambiarlos?

Mientras la presbicia avanza, la adición suele cambiar cada uno o dos años; después se estabiliza. Lo razonable es hacer un control oftalmológico anual y cambiar el cristal cuando la graduación se corrió, no por calendario.

Empezá por el armazón, del resto nos encargamos

Somos una óptica multifocal: es lo único que hacemos, y por eso podemos acompañarte en cada paso. Elegí tu modelo y nosotros nos ocupamos del cristal, el montaje y la adaptación.

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¿Dudas antes de comprar? Escribinos y te asesoramos sin compromiso.